Cómo identificar un vino tánico

Ya hemos dicho en elsaUcacorchos que el tanino está en la uva y en las barricas. Es una características del sabor, no del color. Hay vinos tánicos que tienen la capa baja, que son poco intensos y profundos de color. Y vinos de capa alta, son oscuros, que no son tánicos. En una proporción adecuada el tanino da personalidad al vino, y si está bien integrado es un valor positivo. Integrado significa que hay una igualdad de fuerzas en la boca entre el tanino, la fruta y el alcohol, que ninguno de estos matices domina sobre los demás de manera exagerada. En general los vinos jóvenes tienen más presencia de tanino, porque con el tiempo esos matices algo agresivos se redondean, siempre que el vino sea de calidad. Lo normal es que cuando uno empieza a interesarse por el vino le gusten más los sabores potentes –incluidos los tánicos-, y que cuando ya tiene muchos vinos probados trate de evitar los sabores y aromas agresivos para buscar más elegancia. Es lo habitual, pero no es una regla indiscutible ni mucho menos.

Al tomar dos o tres sorbos la parte interna del labio se queda como dormida, con una sensación de sequedad

¿Cómo puedo saber si un vino es tánico? Al tomar dos o tres sorbos la parte interna del labio se queda como dormida, con una sensación de sequedad. Hay un truco que suele funcionar: si dejamos cuatro o cinco segundos el vino dentro de la boca, sin tragar, cuando es tánico te deja una sensación de… haber ido al dentista, se te queda el labio anestesiado.

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