Un vino goloso

Primero decir que hablamos de una característica del sabor. En elsaUcacorchos agrupamos esos términos vinícolas a veces difíciles de entender en tres grupos: referidos a la vista -el color- al olfato -los aromas- y al gusto -los sabores-. Goloso quiere decir que predominan los sabores dulces del vino, los sabores de madurez de la uva por encima de otros. Vamos a poner un ejemplo. Casi todos sabemos lo que es una zarza, ese arbusto que da como fruta la mora. Quién no ha comido una mora silvestre alguna vez. Cuando la mora nace es verde. A medida que va madurando es primero roja y, después, coge ese color morado muy oscuro, casi negro.

Un vino goloso es aquel que recuerda a esos sabores de cuando comemos una mora oscura de color y no cuando esta roja

Si nosotros comemos la mora cuando está roja el fruto sabe ácido. Si escuchamos a un catador que dice… “vino con sabor a frutos rojos” es que en el vino predomina la acidez sobre otros sabores. Pero si dejamos unas semanas que el fruto madure este se oscurece y el sabor ácido deja paso a lo dulce. Bueno, pues un vino goloso es aquel que recuerda a esos sabores de cuando comemos una mora oscura de color y no cuando esta roja. La golosidad es una virtud indiscutible del vino, pero siempre que no llegue a la sobremaduración, de la que hablaremos en otro post.

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